Luis, el gerente del hotel, se quedó por un instante sorprendido e incrédulo por la inesperada decisión de Yago de ir a la cafetería en lugar de a la imponente y sobria sala de juntas. Era una ruptura total con el protocolo habitual para un hombre de su estatus y calibre. Ver al CEO de CIRSA optar por un ambiente tan informal, con el bullicio de los clientes y el aroma a café, para una reunión de negocios crucial, era, cuanto menos, inusual y desconcertante. Sin embargo, su profesionalismo inqu