El taxi de aplicación disminuyó la velocidad al entrar en las calles adoquinadas de la colonia Maravillas, Sanctorum, en el municipio de Coronango, Puebla. El código postal 72730 marcaba una frontera invisible pero palpable, una línea divisoria entre el México de los rascacielos y el México de la autoconstrucción. Aquí no había guardias de seguridad privada con auriculares tácticos, ni portones eléctricos de acero reforzado que se abrían con sensores biométricos, ni mucho menos un Mustang Shelb