El convoy de seguridad, reducido ahora a dos camionetas negras tras la división estratégica ordenada por Alina en Santa Fe, cruzó las inmensas rejas de hierro forjado de la mansión Korályov en Bosques de las Lomas. La propiedad era una fortaleza de estilo brutalista, una mole de concreto gris y cristal blindado que se alzaba sobre las barrancas como un búnker de lujo. Era una mezcla intimidante de arquitectura soviética y opulencia mexicana moderna, rodeada de muros de seis metros coronados con