La urgencia en la voz de Joren no pasó desapercibida para Yago. La mención de "información crucial" sobre "el caso" era suficiente para desviar su atención del almuerzo tranquilo que compartía con Nant. Su mente calculadora, siempre en movimiento, no perdió de vista la delicada situación que los rodeaba, incluso en la aparente informalidad de una llamada telefónica en un restaurante de hotel en Puebla.
—Joren, nos vemos en el hotel para cenar —dijo Yago, su tono ya asumiendo el mando, con la au