Con el ambiente relajado tras la cena, Miranda se sintió inspirada. Ver la alegría de Edward por ir a la escuela le dio una idea para consolidar ese sentimiento.
—Deberíamos celebrarlo —propuso ella de repente, rompiendo el silencio cómodo—. Mañana el día promete ser cálido y soleado. ¿Qué les parece si hacemos un picnic? Podríamos ir al jardín grande o a algún parque tranquilo. Sería una buena despedida de las vacaciones antes de que empiecen las clases.
Alec la miró, sorprendido. No espe