Cuando el acto arrebatado terminó, se quedaron allí, sintiendo la respiración aún acelerada y sus corazones latiendo al unísono. Miranda estaba recostada sobre el pecho de Alec y, en la intimidad de ese momento, se atrevió a ejecutar la pregunta que la carcomía.
—Si esa mujer de verdad no significa nada para ti, deberías dejar de hacer lo que te pide. Además, quiero saber cómo es que ella fue tu primer amor. Estuviste defendiéndola a capa y espada, justificándote con eso y con tu hijo, haciéndo