Miranda se levantó con sumo cuidado de la silla, asegurándose de no despertar a Edward. Se acercó a Alec para hablar en un susurro. Le explicó todo tal cual había sucedido; cómo Edward se había caído cerca de las rocas mientras jugaba, que se había lastimado la rodilla y cómo ella lo había llevado a la enfermería del resort para que lo atendieran.
Alec la escuchó, pero su expresión no era de alivio. De repente, su preocupación se transformó en recriminación.
—¿Y lo perdiste de vista? ¡Te dije q