Catherine caminaba de un lado a otro en la sala de su casa, con los nervios a flor de piel. Sentía que algo grande estaba sucediendo, pero el silencio de su hija la mantenía en la oscuridad.
Buscando respuestas, tomó el control remoto y encendió la televisión. No tuvo que buscar mucho. Todos los canales de noticias habían interrumpido su programación habitual.
Catherine se quedó perpleja, con el control remoto aún apuntando a la pantalla, mientras los titulares en rojo parpadeaban ante sus ojos