110

Rowena entró a la habitación con una sonrisa forzada y ofreció las bebidas y los aperitivos. Inmediatamente, Miranda y Vera detuvieron su conversación, la tensión flotando en el aire. Miranda miró a la sirvienta con frialdad y desconfianza, un gesto que no pasó desapercibido.

Una vez que Rowena se retiró con la bandeja vacía, Vera la cuestionó de inmediato:

—¿Qué ha sido todo eso, Miranda? ¿Por qué la has mirado de esa manera?

—¿A Rowena? Ella... ella es una vendida —dijo Miranda, con el ceño
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP