Capítulo nueve. El dilema de la luna
Las murallas del castillo no eran tan sólidas como aparentaban. No cuando las mentiras comenzaban a filtrarse como grietas invisibles entre las piedras.
Ewan lo presentía. Y ahora, lo confirmaba.
Oculto entre la penumbra del pasadizo sur, escuchó a dos hombres cuya lealtad alguna vez creyó incuestionable. Voces contenidas, lo suficiente como para no ser oídas… a menos que uno supiera dónde mirar. Y él sabía.
—El Alfa está ciego —susurró uno de los soldados d