Capítulo ciento catorce. El juramento del alba
El aire olía a flores frescas y a fuego limpio. El castillo se había preparado para una ceremonia sencilla pero sagrada: la unión del Alfa con su Luna. Rowan esperaba junto al altar de piedra, vestido con su capa de guerra y el emblema del lobo bordado en el pecho. Lyra caminaba hacia él con el cabello suelto, el vestido marfil flotando con cada paso, y Liam, su pequeño, a su lado.
Cuando sus manos se entrelazaron frente al druida, el silencio fue