POV JADE
El crujido de la obsidiana contra el suelo del club Eclipse sonó en mis oídos como el disparo de una ejecución. Durante cinco años, esa piedra había sido mi jaula y mi salvación, el muro que separaba mi humanidad de la fiera que los Russell habían intentado domar a golpes.
Y ahora, el muro se había derrumbado.
—¿Sientes eso, Jade? —la voz de Brooks Harrison era un veneno dulce que se filtraba por mis sentidos agudizados—. Ese es tu verdadero olor. El olor de una perra que nació para se