Adrián y Vania caminaban por el pasillo central de Imperial Textiles, Adrián con los hombros hundidos, mientras que Vania en medio de su altivez iba con la nariz respingada y la mirada al frente como si nada hubiera sucedido, iban escoltados por el silencio condenatorio de los empleados que antes agachaban la cabeza ante ellos. Vania apretaba su bolso vacío contra su costado, con el cuello desnudo y rojo tras la humillación de entregar las esmeraldas frente a los oficiales. Estaban a escasos me