123| Por ahora...
Jamás he sido un hombre que pida permiso, así que sin esperar a que la asistente termine de anunciarme, me acercó a la puerta con la sola intención de terminar de una buena vez con esto y hablar con Edward Valmont.
—Buenos días, Edward —le espeto, más para que sepa que estoy aquí, que como un saludo.
Su ceño se frunce y dice mi nombre con asombro, por supuesto no esperaba que viniera a verlo. La asistente inclina un poco su cabeza hacia ambos antes de alejarse de la oficina, y es entonces que m