[Tiempo después]
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Recorro la habitación en silencio, dejando que el sonido del ventilador y el tenue crujido de la madera acompañen mis pasos. La habitación de los mellizos está casi lista. Las paredes, en un tono beige cálido, están adornadas con ilustraciones minimalistas de animales. Nada exagerado. Arielle quiso algo neutral, acogedor. Y como todo lo que ella propone últimamente… le quedó perfecto.
Hay dos cunas, alineadas una al lado de la otra, como si incluso antes de nacer supieran que