Enrique Sandoval
En la noche era la entrega. Daniel había realizado lo solicitado y le informó a mi padre, el cual me pidió que fuera por Alice, la supuesta ex de mi cuñado. El encierro la desmejoró, aunque no había dejado de comer, debía ser algo emocional lo que la tenía como si fuera otra persona.
—¿A dónde me llevas, Enrique?
—Pronto lo sabrás.
—Ya no tengo nada más que decir.
No volví a hablar, llevé a la prisionera hasta el área donde Daniel y Arnold, hace unos pocos minutos, hicieron el