Haku
Afirmé, no pude hablar. Permanecimos callados; escuchábamos a los otros integrantes del equipo interactuar con normalidad.
—Están ingresando muchos hombres armados. —habló Ezequiel—. El compañero dice que ellos tienen permitido ingresar armas. Pero nunca se habían reunido tantos hombres en la misma noche. Puede que tengan un negocio pendiente.
—Parece que ese pirobo nos vendió. —Era la voz de Roland.
—Papá…
—Tranquilo, hijo, tomé tu sugerencia. ¿Cooper?
—Ya le digo a mi equipo que capture