Tras la identificación de la base de Dario Moretti en Sicilia, Alessandro entró en modo operativo total. Reunió a Dante y Matteo en la sala de guerra, aislando la habitación para la máxima discreción.
—Dario está en una refinería abandonada en las afueras de Cefalú. Es un nido de ratas, viejo y fortificado —dijo Alessandro, señalando un plano digital de la estructura—. No podemos mover un ejército; eso alertaría al Consiglio y violaría la paz.
—Necesitamos algo quirúrgico, Capo —dijo Dante—.