El jet aterrizó en un aeródromo privado cerca de Palermo. La noche en Sicilia era fría, pero el aire estaba cargado de la electricidad de la inminente confrontación. Alessandro, Dante y Matteo vestían trajes de combate ligeros, sin marcas Vieri, equipados con armamento suprimido y comunicaciones cifradas.
El objetivo: una antigua refinería de petróleo de Moretti, un laberinto de hierro oxidado y concreto abandonado en Cefalú.
—Marco Jr. nos dio la planta —susurró Alessandro a través del auri