**Búnker de Luis Herrera – Reynosa, México –
El aire dentro del búnker era denso, cargado de humo barato y desesperación. Las pantallas parpadeaban con la misma noticia una y otra vez: «Fernando Solano trasladado a una prisión federal». Luis Herrera estrelló su puño contra la mesa metálica, haciendo saltar una botella de tequila que se derramó como sangre oscura.
—Ese imbécil se dejó atrapar —rugió, su voz resonando en el concreto—. Ahora Gabriela tiene vía libre. Valeria no responde desde hace