Almacén Abandonado – Afueras de Houston –
El almacén era un cementerio de hierro oxidado. El sol entraba a cuchilladas por los agujeros del tejado, iluminando columnas de polvo que flotaban como fantasmas. El olor a sangre, aceite viejo y pólvora quemada lo impregnaba todo.
Adrián Rojas avanzaba agachado entre las cajas apiladas, el rifle pegado al hombro, el sudor resbalando por su sien. Detrás de él, doce hombres de Armando López —mercenarios curtidos, chalecos negros, visores térmicos— se mo