Definitivamente, el día anterior no había sido para nada agradable tanto para Valentina como para todos en la familia Milano. La forma en que actuaba Lucrecia, llevada por el odio y la codicia en ese momento, no había sido del agrado para ninguno.
Sumándole los coqueteos de Marina hacia Benjamín, sin importarle que él, no le diera motivos para seguir insistiendo en llamar su atención.
El sol comenzaba a declinar, pintando el cielo romano de tonos cálidos. Valentina y su madre caminaban lentam