Semanas después
El sol de la tarde teñía de dorado el cielo cuando Jazmín vio entrar a Valentina en su habitación, donde ya se estaba arreglando para su boda.
—¡Dios Jazz! Perdón —exclamó Valentina por no llegar antes.
—Tranquila, tu mamá me ayudó bastante. —aseguro Jazmín.
—Estás hermosa, mi madre hizo un trabajo espectacular. —Dijo Valentina sentada en el borde de la cama.
La interrupción de una chica de servicio llamó la atención de las mujeres, la chica le entregó el vestido cubierto a Val