―Sí, un ultimo acto por nuestra amistad. ―Lamió sus labios. ―Traté de decírselo a mi esposa, quise que me escuchara y se pusiera en mi lugar, pero ella se cerró en banda.
―Y por eso fuiste el imbécil que fuiste. ―Asintió Kalen sonriendo. ―Nunca se te ha dado bien sobrellevar el que no te entiendan. ―Siguió su camino. ―Un neandertal en potencia y tu pobre esposa no sabía eso de ti. ―Se burló cabreando más a Aiden al recordarle que hay cosas que su mujer no sabe de él. ―Estaba dispuesto a sacar