―Dime, Matt. ―Aiden lo miró con intensidad y ese brillo burlón que denigraba más al hombre frente a él. ―¿Ya tienes una respuesta que darme? ―Matt lo miró en derrota, deseando que lo dejaran en paz de una vez por todas. ―Te lo he dicho, tu miseria terminará el día que mueras y pretendo mantenerte con vida hasta viejo. ―Ladeó la sonrisa por las lágrimas que se forman en los ojos de quien en su momento le hizo daño.
―¿Por qué no me dejas en paz? ―Preguntó desesperado rompiendo en llanto, quebrá