Osiris abrió los ojos y al tantear el lado de su esposo suspiró pesadamente. Últimamente despierta sola y quisiera creer que duerme de más por culpa del embarazo, pero el caso es que siempre es muy pronto y él ya no está.
Al mirar el reloj resopló, son pasadas las siete de la mañana, ahora no lo puede culpar, ella se ha quedado dormida. Poniéndose en pie molesta porque su esposo no tuvo la decencia de despertarla, se metió inmediatamente al baño.
Se supone que es la reina y ella debe tener