Kalen miró a los hombres, ellos fueron los causantes de tal desastre, lo sabe a la perfección, pero simplemente no le cuadra nada de lo que dicen. ¿Hacerlo solo por placer? Se negó a creerles eso.
―Les daré una última oportunidad. ―Los miró directo a los ojos, estaban bastante lastimados ya. ―¡¿Quién carajøs los envió?! ―Los chicos se sobresaltaron, pero aun así negaron.
―Lo hicimos porque quisimos. ―Dijo uno de ellos. ―Por favor, métanos a la cárcel ya, no estamos negando nuestra culpa, solo