Ana respiró hondo, ella miró el techo por unos segundos y deseó quedarse en cama. Habían llegado hace una semana, sus amigos se marcharon y todo volvió a esa normalidad a la que tanto le teme.
Su amiga era la que no la dejaba deprimirse y ahora no está, aunque debe aceptar que Kalen ha sido una pieza fundamental para no caer en ese abismo oscuro y solitario, a pesar de que Chris está presente, el padre de su hija no la ha dejado sola.
Sentándose en la cama cerró los ojos, había llegado la ho