Cada una con el corazón acelerado y con la valentía que desde luego era poca, alzaron las miradas solo para encontrarse a esos dos a los que le habían dicho que no los querían ver cerca.
―Así que aceptando tragos. ―Kalen ladeó la sonrisa mirando a esa mujer que lo vuelve loco desde siempre. ―¿Qué fue lo que dijeron, amigo? ―Aiden no apartó la mirada de su esposa.
―Que lo traían porque ellas se los habían permitido. ―Osiris pasó saliva y Ana sintió que su corazón se le saldría del pecho, ¿Por