Esa noche, sentados en la terraza, Leo y Valeria empezaron a planificar su nueva vida. Esta noticia les daba el "material" perfecto para alargar su historia. No podían simplemente seguir como antes; el embarazo de trillizos de Valeria sería de alto riesgo.
"No vas a moverte de casa más de lo necesario, Valeria", sentenció Leo, ya en modo sobreprotector nivel máximo. "La fundación tendrá que ser gestionada de forma remota. Voy a contratar a las mejores enfermeras y...".
"Leo, no soy una enferma,