Mientras los adultos se perdían entre tecnología y preparativos, un drama silencioso se gestaba en el cuarto de juegos. Luca y Jazmín estaban sentados en un rincón, rodeados de sus juguetes, pero no estaban jugando.
"Lo he oído, Jazmín", susurró Luca con los ojos muy abiertos. "Mamá ha dicho que los trillizos van a ocupar todo el espacio. Van a derribar paredes."
"¿Y a dónde vamos a ir nosotros?", preguntó Jazmín, abrazando a su osito de peluche. "He visto en una película que cuando llegan bebé