El Duelo de Coronas (Missiu vs. Don Carlos)
Mientras Paz lidiaba con sus antojos de mangos y Oliver revisaba los sistemas de seguridad, en el jardín de Lomas de Chapultepec se gestaba la batalla del siglo. Don Carlos, el pavo real del embajador vecino, había cometido el error de saltar la verja para picotear las flores de lavanda de Mía.
Don Carlos desplegó su cola, un abanico de plumas azules y verdes que brillaban bajo el sol mexicano, y soltó un graznido ensordecedor que despertó a las gemelas.
—¡Ese pájaro otra vez! —gritó Julián des