El Fragmento del Delito
Llegó el día de la inauguración de la Academia de Arte de Alice. Juliette estaba radiante, paseando entre los caballetes de los niños. Julián, nervioso por el evento, sacó un pañuelo de su bolsillo para secarse el sudor, y con él, voló un pequeño objeto brillante que rebotó en el suelo de parqué, deteniéndose justo en los pies de la abuela.
Era un fragmento de cristal azul, perfectamente reconocido como la "mano derecha" del Ángel de Ginebra.
Juliette lo recogió con dos