Ilayen acunó su mejilla. Era normal que ella se sintiese así de insegura. Su padre la había tratado como un trapo. Además, una hembra tocada por otro macho… había cuestiones en la que todavía algunos tenían que evolucionar en cuanto pensamiento.
-Sí, y todas las veces que te puedas imaginar. He querido estar a tu lado desde el primer momento que te vi caminando por ese pasillo y tenerte aquí hoy, sentada en mi cama, es más que suficiente para que mi cuerpo duela de la excitación.
La sintió estr