Asya tembló ligeramente acomodándose mejor sobre el regazo de él aunque no importara como se moviera podía sentir entre sus muslos el bulto caliente del miembro de él que se notaba realmente grande. Su boca se estaba haciendo agua sin quererlo, una reacción natural de su cuerpo a la excitación de su mate. Completamente contraria cuando estaba con su enlazado donde solo podía sentir asco ante sus toque y a la traición de su cuerpo cuando este la estimulaba con sus feromonas.
Cerró sus ojos y tom