El guardia alzó la mano para tocar, pero se detuvo en seco y carraspeó la garganta ligeramente. Un sonido familiar a beso salió por la rendija de la puerta que se encontraba un poco abierta. Este tipo de escenas… ya era familiar en los miembros de la manada. Era sabido que la reina tenía una fascinación por estar pegada a sus parejas y estarlos tocando todo el tiempo que podía.
Como era el caso ahora. Ilayen desvió la mirada a un lado. Por su posición podría ver que ocurría allí adentro.
-Ya es