Mundo ficciónIniciar sesiónLos días en Ashbourne parecían avanzar con la calma habitual, pero para Eleanor cada instante estaba impregnado de un nerviosismo secreto que transformaba lo mundano en significante. La casa se llenaba de visitas, de cartas con sellos elaborados, de planes para la inminente temporada en Londres que su madre discutía con animación.
Los baúles comenzaban a descender de los desvanes,







