Mundo ficciónIniciar sesiónSin darse cuenta, abrumada por la tensión de los días previos y la vorágine de los preparativos, el día de regresar a Londres había llegado. Eleanor despertó temprano, cuando la primera luz del amanecer, pálida y fría, se filtraba entre las cortinas de terciopelo de su alcoba en Ashbourne. La habitación, que había sido su refugio y su celda, estaba ahora invadida por el vacío que dejan







