Mundo ficciónIniciar sesiónCinco años después de aquel amanecer en Provenza, cuando el halcón y su dama decidieron dejar atrás la sombra de la guerra, el mundo había cambiado. Los mapas de Europa se redibujaban una vez más, los nombres de emperadores y generales se susurraban ahora como ecos lejanos. Pero para Eleanor y Gabriel, lo verdaderamente importante no era la historia escrita en los libros, sino la que ellos habían tejido juntos.
Una mañana de verano, el sol iluminaba suavemente su finca en la campiña provenzal, entre colinas verdes y viñedos que se extendían hasta donde alcanzaba la vista. La casa era discreta, sin la ostentación de los palacios ni el frío de los salones nobles, pero con la calidez de un refugio conquistado. En el jardín, flores blancas y rosadas trepaban por las paredes de piedra, y el canto de las alondras ll







