Mundo ficciónIniciar sesiónLa alarma seguía aullando en el vasto almacén del puerto de Londres, un estridente lamento que se mezclaba con el eco de los disparos y los gritos. Elena, con el USB y las páginas arrancadas del libro del "Barco Fantasma" escondidas en su falda, sentía el corazón martilleándole en el pecho. La oficina, antes un refugio precario, ahora se sentía como una trampa. Tenía que salir. La distracción de Lucas y Ramiro era su única oportunidad.
Salió de la pequeña oficina, sus pasos amor






