Mundo ficciónIniciar sesiónEl eco de los disparos resonaba en la oscuridad del bosque de Londres, una sinfonía macabra que envolvía el coche volcado. Elena estaba atrapada, su cuerpo adolorido, y el terror de estar a merced de los Russo se mezclaba con una nueva y desesperada esperanza: el "Viejo Ramiro" estaba allí. La voz, inconfundiblemente la de un amigo de la infancia de su padre, una leyenda en los barrios bajos, había regresado en su hora más oscura.
El tiroteo continuaba, un intercambio furioso de






