El sedán continuó su camino por el sendero boscoso, el silencio a bordo ahora roto por la respiración entrecortada de Elena y la punzada de preocupación que sentía por Lucas. La mancha de sangre en su hombro se extendía lentamente, un recordatorio vívido de la brutalidad de la que habían escapado. A pesar del peligro inminente y la huida constante, la revelación sobre el pasado de Lucas había abierto una grieta en el muro que él había construido, una conexión que, por primera vez en años, los a