El juicio de Javier Morales se celebró en Guadalajara, pero Mateo hizo que lo trasladaran a CDMX para que Sofía pudiera estar presente sin tener que volver a su ciudad natal.
Era un día gris y frío. El juzgado estaba rodeado de periodistas y cámaras. Sofía llevaba un vestido negro sencillo y la mano de Mateo entrelazada con la suya. Lupita se había quedado en el penthouse con Rosa, protegida.
Cuando Javier entró en la sala esposado, miró directamente a Sofía. Tenía el labio partido y una mirada