**Un año después**
El jardín de la casa en Cuernavaca estaba lleno de luces suaves y flores blancas. No era una boda grande. Solo cincuenta personas: Lupita (ahora de trece años y más alta que antes), Diego, Rosa, algunos amigos cercanos y la familia que ellos mismos habían elegido.
Sofía llevaba un vestido blanco sencillo, sin mucho encaje, solo fluido y elegante. El cabello suelto, con una pequeña corona de flores. Mateo la esperaba al final del camino de pétalos, con un traje negro y una son