La reunión se celebró en la mansión de los León en Polanco a las 19:00. Solo estaban presentes don Héctor, doña Elena, dos abogados de la familia y Mateo. Sofía esperó en el coche afuera, tal como Mateo le había pedido.
Dentro, el ambiente era tenso.
Don Héctor golpeó la mesa con la palma de la mano.
—Estás cometiendo el error más grande de tu vida, hijo. Si renuncias ahora, pierdes todo. El grupo, las acciones, los terrenos, todo. ¿Por una mujer que conociste hace menos de un mes?
Mateo lo mir