Me encontraba de pie delante de aquel cuarto de cuidados intensivos; ya habían pasado tres meses desde que Aleksander había caído en coma. Mi mano se encontraba encima de aquella barriga que cada día crecía más.
—En serio, necesito que despiertes para que me ayudes con todo lo que me está pasando. No puedes venir a olvidar tus obligaciones conmigo, querido esposo.
Los días que no estaba en el hospital o en la casa, me encontraba trabajando en el restaurante. Por suerte, al estar rodeada de tant