Mundo ficciónIniciar sesiónEl ascenso por la escalera de servicio fue rápido, silencioso y nauseabundo, el aire húmedo de las catacumbas se disipó al pasar por una cámara de ventilación sellada y entrar en un pasillo de mármol pulido que olía a incienso y cera.
Emilio, moviéndose con la eficiencia de una sombra, la condujo a una habitación que parecía ser un vestidor de sacristán, cerca de una capilla lateral olvidada.
— El







