Mundo ficciónIniciar sesiónLuciana regresó al apartamento de servicio con los hombros hundidos. Su fachada de Chiara Da Costa, la restauradora perfecta, se había desmoronado ante un estornudo fingido y el parpadeo de una secretaria.
Se sentía estúpida, una aficionada que acababa de arriesgar toda la operación por un intento fallido de forzar una cerradura, la adrenalina había caído, dejando solo la amarga frustración de la derrota.
Giró la lla







