Mundo ficciónIniciar sesiónMientras Luciana ejecutaba su prueba de fuego, Dario se encontraba en el ala de invitados de la opulenta mansión de Gioirgo, la tensión acumulada le impedía sentarse.
Dario Ferraro estaba sentado en el sillón de cuero de la sala de estar del ala de invitados de Giorgio, con los pies en alto y un libro abierto sobre el regazo que no leía, escuchaba el silencio, era un silencio caro, amortiguado por el mármol y las cortinas pesadas, el tipo de si







