Uno de los miedos de Dante.
Dante se encontraba solo en la habitación, y apenas se abrió la puerta... Lo supo apenas la vio entrar.
No necesitó preguntas...
No necesitó escuchar nada... Simplemente… lo sintió.
Era como si el aire de la habitación se hubiera vuelto más denso, cargado con el peso de las palabras que ella aún no había pronunciado. Valentina cerró la puerta con suavidad, casi con temor a romper el silencio que ya se había instalado entre ellos como un muro invisible. El clic de la cerradura sonó demasiado a